marzo 17, 2009

Las Fotos Y Vos

Salí para no encontrarmela entre la gente que veo cuando la calle está llena. El murito en el que hice equilibrio cuando estabamos juntos, me sirvió de puente entre esos pies que no paraban de caminar lentamente. Así lo esquivé. Llegue a la Plaza de las Rosas y me apresuré por el callejón de piedra. No quise mirar al frente, eran muchas la señales de su presencia. Caminé mirando la punta de los cordones esconderse debajo de la suela, creo que quisiera ser suela o cordón.

Es como cuando te levantas y sientes que el día está muy normal para ser un martes a las seis de la mañana. Aún así, te levantas sintiendo que algo está pasando en tus manos y en tu mente, una sensación que está acompañada de un pestañeo con una imagen fija, de un momento especial, de un día que ya pasó.

Sabes que ya tiene que parar esa situación, que no puedes seguir siendo el tonto y que perderse en sus ojos nunca ha sido una buena decisión y más sabiendo que las mujeres, como ella, no están preparadas para entender ni tu libertad ni tus ganas de amarlas como a ti te gusta, a fin de cuentas la única manera que tienes. Así que te armas de valor, ese que tantas veces falta cuando la tienes cerca, y dejas de llamar.

Ella sigue siendo linda. Está triste, a veces no hay nada más sensanto que estar triste. Está sola pensando que tal vez sería bueno leer un libro y creerse la protagonista y así vivir una vida distinta a ésta. Le gustaría hacer un desnudo porque siente que es la mejor forma de fijar su sensualidad en la retina de alguien ya que no puede hacerlo ante sus ojos, porque él decidió que eran suficientes miradas y caricias. Se envolvió en su sabanita y no volvió jamás.

Parece que todo era un juego nada más,
¿Dónde está la gracia?

7 comentarios:

desde el fin del mundo dijo...

Quisiera decirte que este post lo leí varias veces, y por todos los ángulos posibles...es que da para eso.La historia es una, lo sé , pero la forma de contarla es sumamente atractiva. ¡Que gusto me da leerte, me haces sentir orgullosa!

Si, a veces las relaciones se convierten en un juego, lo peor es que nadie avisa cuando...

No deberia ser tristeza la huella que deja el amor, pero en ocasiones es la única que marca la diferencia...de lo que has perdido o de lo que se han llevado.

Cuidate Linda.

Laurita dijo...

Siempre esa maldita costumbre de creerse la protagonista de los libros que leemos. ¿Por qué no podemos un día elegir tener vida propia, y dejar a un lado tanta mentira junta?

Mi pesimismo no ayuda,
Muy bonito tu Post

Cronopia Azul dijo...

Desde el fin del mundo: Qué bueno que te pases por acá, siempre es bueno leerte y saber que sigues por ahí, escribiendo así sea entre líneas...

Lauri: Yo tengo propia vida, pero no es tan fascinante como las de los libros que leo...yo creo que no los debemos dejar a un lado es un forma de vivir en otro mundo, otro lugar... (Me acordé de algo que seguro ya conocés pero que explica ese "otro mundo")

But I'm a creep,
I'm a weirdo
What the hell am I doin' here?
I don't belong here

Xaj dijo...

Jugamos el juego, sin anestecia. Perdemos los hilos en la primera curva, dejamos la ropa en la entrada y salimos por la ventana, sin pantalones.

Saluditos, Cronopita.

pd. seguro que vas a ser, una de esas muñequitas.

Cronopia Azul dijo...

Xaj: Sos una dulzura completa, me robaste un airesito desde lo más hondo y me creaste una ilusión: quiere ser una muñequita.

;)

Kriss dijo...

Hola, he estado paseando por tu blog y me ha corprendido ver los mismos blogs que visito yo:
el blog que nadie lee, saramago y generacion y.
Que sorpresa mas grata!!

Saludos.

Xaj dijo...

"A veces no hay nada más sensanto que estar triste"

Gran verdad, Cronopia. Abraxo.