julio 09, 2009

Vida Simple

Antes de que se me olvidé lo que estoy pensando o que me agobie la cantidad de cosas que debo hacer en el día, ir a Medellín, reparar la cámara, acompañar a mi prima en su operación de corazón y sobre todo pensar. Antes de que la rutina me imponga los horarios (ya están apurándome en la puerta) tengo que decir que descubrí una gran verdad.
Una verdad de esas que podrían ser frase célebre en alguna página de Internet, de esas que podrían salir en una galleta de la fortuna, aunque dudo que alguien la entienda en toda su expresión (ya lo intenté), pero al fin y al cabo, una frase que resume la angustia de ciertas personas que, tengo que admitirlo, me suelen desesperar.
Seguro han oído por ahí la súper frase "A mí no me gusta la rutina, odio las cosas monótonas", por esa razón se destruyen relaciones, la gente se muda de casa, compra carros nuevos, compra otro bluejean así tenga cinco nuevos. Pero es que el problema principal de todo esto es que justo a esas personas que no soportan la continuidad de la vida en línea recta, son las mismas que defienden el orden establecido, la vida simple, sin sobresaltos, sin incertidumbres.
Entonces yo la verdad no entiendo, por qué se quejan todo el tiempo y cambian todo su entorno cada vez que pueden, y a la vez si algo se sale del plan establecido, no falta el grito en el cielo, pasa si el señor que arregla la ducha no llegó temprano, si de repente el bus que pasaba todos los días a las 8 pasó a las 8:01 y si por algún motivo algo se sale de su orden del día previamente establecido ¿Acaso eso no es rutina?
Yo sigo siendo una defensor a ultranza de los problemas, de las dificultades, de los obstáculos de la vida (sin negar que a veces son excesivos). Estoy en contra de las personas que dice "La vida es tan difícil" porque la verdad, me parece lo peor una vida fácil. Por eso no me gustan libros de autoayuda y por eso me da ira de la mala estar sentada al lado de alguien que lea al Walter Riso. Casi siempre busco un librito en mi mochila o el periódico, que puede que no sea tan ayudador, pero por lo menos no es WALTER RISO! y lo pongo al frente de la señoraqueestádesesperada. Eso me hace sentir mejor.
Como se me acaban de ocurrir varias cosas para hacer en este instante, pararé de escribir ya, no sin antes decir la verdad suprema, el descubrimiento del año:

"la gente que no soporta la monotonía es esclava de su propia monotonía"

4 comentarios:

Fortou dijo...

Una cosa es que a uno le guste saber de antemano qué va a suceder, saber a qué hora pasará vacío el bus o esperar que si dijimos que nos encontramos alascinco es a-las-cinco. Así soy yo.
Pero otra cosa BIEN distinta es que esas expectativas se cumplan. Casi nunca lo hacen. No hay monotonía, excepto quizás en el hecho de que las cosas nunca suceden tal cual las planeamos.

Eliette dijo...

a mi me gusta la vida simple...no el conocimiento de lo que va a venir, pero sí la simpleza...ahhhhh Saris, me pusiste a pensar...ese problema de la gente que habla mucho de lo que no le gusta. Siempre terminan haciéndolo, viviendo en eso, comiéndolo y disfrutándolo, plop!

Xaj dijo...

Es verdad lo que decìs. Cuan cerca de la funcionalidad capitalista del use y tire està la cuestiòn de cambiar de todo, hasta de vida.

Me dejàs pensando Cronopia. Buena onda esto q escribiste.

Abraxo grande.

Cronopia Azul dijo...

Fortou: el punto es creer que si pasarán y enloquecer si no...

Eliette: sí, uno es esclavo de la lengua y de lo que sale por ahí, con el amor, con la vida, es igual. Yo disfruto de la vida simple siempre y cuando ella misma sea simple.

Xaj: ahí está el problema de ser uno mismo en un mundo que te quiere cambiar todo el puto tiempo...