noviembre 06, 2011

Maleducados

Para definir a las madres no basta con mirar la definición de la RAE. Existen de muchas clases. histéricas, nerviosas, compulsivas, protectoras, amorosas, echadas pa' delante, comprensivas y manipuladoras. Yo lo que no entiendo es cuando una mujer, siendo una niña (15 años más o menos) dice que quiere tener un hijo y lo dice en serio.

He conocido varias niñas que creen que tener un hijo es una cosa fácil y que educarlo es una tarea de la vida y no de ellas. Además aseguran que una vez consigan tener un hijo, la felicidad será completa: ya no van a necesitar ni a los maridos, ni un trabajo, ni nada, tener un hijo es el fin y lo que venga después no importa. Nada más insensato e ingenuo.

Y están también esas mujeres que creen que su hijo es propiedad exclusiva de ellas y dejan de un lado al pobre papá (me refiero a aquellos papás que son buenos y que les interesa el futuro y cuidado de sus hijos). Lo más triste es que ese hijo se vuelve una lucha de poder entre los padres y el único que sale afectado es el bebé. Las mamás se vuelven inseguras y vuelcan todos sus miedos en una protección histérica quitándole toda posibilidad a los niños de aprender a vivir sin ellas, porque al fin y al cabo va a llegar un momento en el que van a tener que vvir sin ellas.

Me parece muy triste ver a tantos niños aprendiendo de las malas mañas de sus padres. Se quedan solos en las casas, empiezan a decir mentiras, a acumular rabia contra el papá por ser como es con la mamá, rabia contra la mamá por ser como es con el papá y al final terminan odiando a todo el mundo por no haber hecho nada por ayudarles o por simplemente no haberlos querido.

Me da pesar de la gente que me rodea: mis primos, mis amigas, mis tías, incluso me da pesar de mí misma porque estoy segura que gran parte del problema que tenemos los seres humanos es que somos unos maleducados y que hemos pasado siglos acumulando grandes frustraciones, grandes miedos que se traducen en guerras, asesinatos, odios y sobre todo, en silencios.

3 comentarios:

Juan José Nieto dijo...

De cómo eduque a mi hijo dependerá cuánto "sufriré" a mi nieto. Si importante es la educación en la escuela aún mucho más lo es la diaria y cotidiana, la del hogar. El análisis roza lo freudiano, pero me ha gustado. Algo catastrofista por ponerle una pega.

Un beso cronopia, te debo unas palabras para que no nos invada el silencio.

Cronopia Azul dijo...

Hoy me voy de retiro y tengo muchas cosas que contarte. Tranquilo entre vos y yo el silencio no es malo, es un airecito que pasa.

Un beso

satamatta dijo...

Al menos para los que son capaces de racionalizarlo como en este texto, nos queda la (supongo que no sera facil) tarea de superar los errores de nuestro padres (y ojala la educación en general), ya vimos cuales eran fueron sus fallas, ya tenemos la mitad hecha.